Volver a ser el
animal sin rumbo ni conciencia,
Sin canción de
arrabal
De orgullo
destilado en tu pan de molde,
sin los
con-sentidos que antes tenían significado doble.
Y el juez que te
condena derecho y con cadena,
te hace recordar
una situación
que sólo fue
subnormalisación.
Serendipitismo,
no temer lo oscuro de un abismo,
aceptar las
ganas contenidas de cambiar las malas situaciones…
¿No te
desesperan los gobernantes que se hacen cargo de nuestra s(u)ciedad?
No temer al
tedio,
No aceptar ser
loco sin remedio…
No cruces los
dedos
al pedir la
cuenta de tus sueños,
no serás su
novio
por ser el más
guapo de un imperio de feos.
Esta es una de mis letras más radicales (no lo digo con orgullo), escrita en un estado de marginalidad importante que recuerdo con relativa nitidez. Era una noche de completas soledades e impotencias que quedaron reducidas a palabras y tachones que posteriormente resultarían ser poema de versos indignos* y en un futuro próximo, canción.
 |
| Primer manuscrito de la letra original |
Días después de haber sido escrita encontré en mi modesto estudio un trozo de papel sobrante de un dibujo que había hecho aquella misma mañana. Era un pedazo de papel japonés hecho a mano, manchado de tinta negra i con una preciosa mancha traslúcida y marrón en medio que recordava una cabeza. Compositivamente era un recorte perfecto, así que me puse a trabajar sobre él por una cara del papel y por el otro, escribí mis versos marginales que terminaron de cerrar la pieza, que ahora tenía dos caras... una falsa y la otra peor. Pequeñas joyas de la casualidad o, nunca mejor dicho, del serendipitismo...
 |
| El recorte de papel con sus dos caras. |
*los llamo versos indignos porque yo no soy poeta: Federico García Lorca era un poeta, Ángel González era un poeta... Yo sólo escribo versos, con más o menos gracia según el dia, pero solamente versos.
Pol Peiró